Texto  y fotografías: Walter Scuarcia

La inmigración se ha tratado de muchas y diferentes maneras y, casi siempre, desde el lugar en que las personas han escogido para intentar que se cumplan los sueños e ilusiones que no son posibles realizar en su país de origen.

Estas fotografías fueron tomadas en el año 2003 en Uruguay, e intentan plasmar la otra cara de la inmigración: los que se quedan.

En esa época emigraban por año unas 20.000 personas.